Mi vecino Totoro

(Japón, 2015)
Dirección: Hayao Miyazaki
Duración: 86’

Esta es una película infantil. Pero no porque esté realizada para la infancia con criterio pueril, sino porque está narrada desde la infancia. Dos niñas de diez y cinco años se mudan al campo porque su mamá está internada con una enfermedad que no se nombra. Viven con papá, que trabaja en la ciudad, y pasan mucho tiempo solas. Y tienen angustias y tristezas, pero cada vez que eso ocurre, aparece un monstruo amable y querible, un peluche inmenso, Totoro, que es también personificación de toda la cultura -y la religión- del Japón. Con aires de Alicia en el País de las Maravillas (Hayao Miyazaki es un maestro en establecer un puente entre la cultura occidental y la de su país), la película es una defensa a ultranza de la imaginación y la fantasía no solo como refugio de la realidad sino -como alguna vez explicó J.R.R. Tolkien- provisión de evasión (de los pesares del mundo), consuelo (de los dolores) y esperanza (porque algo mejor siempre existe). Obra maestra absoluta que se ha transformado, por su belleza, humor, dulzura y enorme precisión técnica, en un film de culto. Puede venir, por supuesto, sin chicos: vale la pena.

Sábados 1, 8, 15, 22 y 29 de julio a las 16