South Park: Bigger, Longer and Uncut

(EE.UU., 1999)
Dirección: Trey Parker, Matt Stone
Duración: 81’

En 1999, Trey Parker y Matt Stone, creadores de la serie South Park, estrenaron el -hasta hoy- único largometraje basado en sus personajes. El film es considerado uno de los mejores de la década, y si bien tiene un enorme culto, en la Argentina no fue estrenado en salas comerciales. En su momento, se consideró que era “poco comercial”, pero el fanatismo subterráneo que ha generado lo desmiente. La película, que parodia de modo cruel los musicales que la Disney realizó en los años noventa (la primera secuencia es, casi cuadro por cuadro, una burla al cuadro con que comienza La Bella y la Bestia) narra la guerra que los Estados Unidos le declara a Canadá por culpa de una comedia tonta llena de malas palabras. Justamente uno de los temas es cómo la corrección política condena los insultos en los films y no la violencia extrema. Pero hay más: Satán tiene un plan para gobernar la Tierra con su amante Saddam Hussein (entonces aún vivo) y, por una extraña razón, el demonio termina siendo el personaje más tierno y conmovedor del film. South Park simula estar realizado con papeles recortados, pero eso es parte de su sofisticación gráfica: como en la mejor animación, se trata de que la forma y la técnica reflejen el universo narrado. Y estos niños y adultos son seres bidimensionales, simples hasta la crueldad y la violencia. En el fondo, es un grito contra el racismo, contra la represión, contra la estupidez humana completa. Y sí, es también una obra maestra.