Fai bei sogni

(Dulces sueños)
(Italia, 2016)
Duración: 141′
Dirección: Marco Bellocchio

Cada película de Bellocchio demuestra que se trata de un maestro, especialmente porque -como alguna vez describió Andrew Sarris- puede resolver todos los problemas técnicos del cine. Dicho de otro modo: es capaz de contar y mostrar aquello que desea sin esfuerzo. Aquí tiene una historia doble, la de un niño con una infancia idílica destrozada por la muerte de su madre, la del hombre que fue ese niño enfrentado con los recuerdos de aquellos tiempos un poco por amor, un poco por necesidad. Bellocchio pone en imágenes las variables de los lazos familiares con una naturalidad y un riesgo notables, sin dejar en ningún momento que la historia nos deje de lado.